Cali era, a comienzos del siglo XX, una tranquila población de alrededor de 20.000 habitantes y no había luz eléctrica, de manera que los magos y feriantes que se atrevían a traernos el cine, tenían que traer también el aparato para generar la electricidad con que proyectaban las imágenes (electrógenos, dínamos, etc.). En algunos casos "la luz es hidro-oxígena, y se prepara fácilmente, por medios científicos que están al alcance de los empresarios", más adelante aparecen noticias del uso de luz oxilita, lo mismo que del uso del arco voltáico. Los lugares que se usaron para dar los primeros espectáculos eran teatros donde los había, salones amplios, solares, terrenos baldíos, patios de casas grandes que se acondicionaban temporalmente mientras se agotaban las vistas que el viajero traía.